
Una expedición de científicos en Nueva Zelanda captó decenas de imágenes inéditas de extrañas criaturas adaptadas a las severas condiciones de las profundidades del océano y recogió miles de muestras de raras especies submarinas.
El viaje de tres semanas fue organizado por la empresa neozelandesa NIWA y financiado por el gobierno del país en busca de entender la vulnerabilidad ante la acción humana de las comunidades submarinas que habitan las aguas frente a la costa norte del país.